1. Introducción
En España existe una gran diferencia en cómo las comunidades autónomas invierten en la prevención de incendios. Andalucía es la que más ha destinado a estas tareas, con más de 1.143 millones de euros entre 2005 y 2022. En el extremo contrario, Cataluña apenas ha dedicado 40,3 millones en ese mismo periodo, situándose entre las últimas, junto con Baleares, Cantabria, País Vasco, Asturias y Navarra.
La poca inversión y desigualdad también se refleja si miramos el gasto por habitante o el peso de la prevención dentro de los presupuestos regionales. Algunas comunidades destinan solo unos céntimos por cada 100 euros de su presupuesto.
Esto tiene consecuencias claras: las regiones con menos inversión acumulan más vegetación año tras año sin gestionar, lo que aumenta el riesgo y la intensidad de los incendios forestales en esa zona. Además, muchas de estas zonas coinciden con territorios con condiciones climáticas extremas, grandes masas forestales continuas y densas o problemas de despoblación rural. Comunidades como Galicia, Asturias o Cantabria, a pesar de no estar entre las que más invierten, tienen proporciones altas de su territorio quemado en los últimos años.
En resumen: la inversión en el mundo rural y en prevención de incendios en España es desigual e insuficiente.
¿Quién gasta más en prevención?
Entre 2005 y 2022, Andalucía fue la primera en inversión con 1.143 millones de euros, seguida de Castilla-La Mancha (653 millones) y Extremadura (294 millones). Cataluña, en cambio, solo destinó 40 millones, y Navarra apenas 12 millones.
Inversión total por comunidad (2005-2022):
- Andalucía: 1.143 M€
- Castilla-La Mancha: 653 M€
- Extremadura: 294 M€
- Cataluña: 40 M€
- Navarra: 12 M€
Inversión per cápita
Castilla-La Mancha y Extremadura destacan con más de 15 € por habitante al año. Cataluña y Navarra no alcanzan los 0,7 €, lo que significa que algunas comunidades invierten hasta 20 veces menos por persona en prevención.

Peso en los presupuestos autonómicos
El esfuerzo relativo es bajo. En 2022, Extremadura destinó un 0,34% de su presupuesto a prevención, Galicia un 0,14% y Andalucía un 0,08%. Castilla y León dedicó apenas un 0,01% y Cataluña cifras casi simbólicas. Ninguna comunidad supera el 0,5% de su gasto total en esta partida.

El problema es evidente: El mundo rural y los trabajos en gestión forestal planificada no se priorizan en los presupuestos, lo que deja a los montes acumunado más y más vegetación cada año y cada vez más expuestos a grandes incendios forestales devastadores.
2. Comunidades con mayor riesgo
Los incendios afectan sobre todo al noroeste peninsular.
- Castilla y León es la comunidad con más superficie calcinada desde 2000: casi 793.000 hectáreas.
- Galicia ocupa el segundo lugar con unas 761.000 hectáreas.
Si hablamos en proporción al territorio:
- Cantabria ha perdido el 35,5% de su superficie.
- Asturias, el 26,6%.
- Galicia, el 25,7%.
La contradicción es clara: las comunidades con más superficie arrasada no son las que más han invertido en prevención. Asturias, Cantabria y Galicia han tenido presupuestos modestos a pesar de enfrentarse a los mayores porcentajes de territorio quemado.
3. Cómo revertir la tendencia
Evolución histórica del esfuerzo en prevención
España alcanzó en 2009 un máximo de 350 millones de euros anuales en prevención. Tras la crisis de 2008, los recortes redujeron el presupuesto a menos de la mitad: 175 millones en 2022.
- Andalucía recortó un 67% en ese periodo.
- Castilla y León, un 86%.
- Galicia apenas redujo un 5%.
- Cataluña, aunque con cifras bajas, duplicó su inversión desde 2009.
En 2025 se ven señales de cambio: Andalucía ha aprobado 146 millones, Castilla-La Mancha 60 millones y Castilla y León ha elevado su presupuesto a 74 millones. Aun así, estas mejoras reactivas al problema, llegan tras más de una década de muy baja inversión.
Tendencias demográficas y riesgo de incendios
La despoblación rural y el envejecimiento de la población en estas zonas empeoran la situación. El abandono de la agricultura y la ganadería extensiva y muchas de las actividades y aprovechamientos forestales ha causado la desaparición de un mosaico territorial y cortafuegos mantenidos de forma indirecta, lo que provoca que los montes acumulen más matorral y biomasa sin gestionar año tras año.
El 99,6% de los municipios más despoblados de España han sufrido incendios en los últimos 30 años. Esto refleja cómo el fuego afecta especialmente a la España vaciada.
Algunas iniciativas buscan frenar esta tendencia, como el pastoreo preventivo o la creación de empleos forestales locales. La gestión social del territorio se convierte en un elemento tan importante como la inversión económica.
4. Impacto: desigualdades y consecuencias
La falta de inversión deja a los montes más cargados de vegetación, vulnerables y genera costes mayores a largo plazo. España gasta un 137% más en extinción que en prevención. Es decir, se invierte más en apagar incendios que en evitarlos.
La evidencia es clara: cada euro destinado a prevención puede ahorrar hasta diez en daños y en extinción. Sin embargo, comunidades con alto riesgo, como Castilla y León o Asturias, han mantenido durante años presupuestos mínimos y luego han pagado el precio en forma de incendios devastadores.
5. Conclusión
La prevención de incendios forestales en España afronta tres grandes retos:
- Falta de Inversión en gestión: grandes diferencias entre comunidades y un peso mínimo en los presupuestos para gestionar los montes y ayudar a promover iniciativas de crecimiento económico del sector rural.
- Mayor riesgo en nuestros bosques: zonas como Cantabria o Galicia han ardido en proporciones alarmantes y nuestros bosques siguen acumulando vegetación año tras año.
- Demografía adversa: la despoblación y el envejecimiento del primer sector dejan el monte desatendido y falto de economía rural, lo que aumenta el combustible vegetal de los bosques por no ser rentable actuar en ellos.
Recomendaciones clave:
- Aumentar la financiación hasta alcanzar la media europea,
- Reducir una carga documental y burocrática exagerada para los actores del sector primario
- Promover y financiar actuaciones de gestión forestal sostenible.
- Apostar por un sector rural fuerte como motor económico en nuestro país
En resumen, invertir en prevención es invertir con inteligencia. Sin una estrategia real y equilibrada, el fuego seguirá arrasando cada verano lo que se intenta ahorrar en invierno.
6. Fuentes
- Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO) / Ministerio para la Transición Ecológica – datos 2005-2022
- Verificat (25/08/2025) – ranking de inversión y superficie quemada
- Cadena SER (15/08/2025) – recortes 2009-2022
- VerificaRTVE (23/08/2025) y Newtral – presupuestos 2025
- Eurostat / 20minutos – comparación UE
- Greenpeace (2025) – coste de no prevenir
- 20minutos (17/08/2025) – despoblación y riesgo de incendios
Especialista en gestión forestal preventiva con más de 10 años de trayectoria en el sector. Desde Forescat S.L. trabaja en el desarrollo de soluciones que ayudan a mejorar la salud de los bosques y a reforzar la conexión entre el sector forestal, las empresas y la sociedad. Interesado en la innovación y la sostenibilidad, colabora en iniciativas que fomentan la protección del entorno natural y la educación ambiental.
